Domingo 5 de Febrero de 2012
fecha de publicación 10-12-2009

Sistema de satélites españoles para aplicaciones gubernamentales

El Ministerio de Defensa es un usuario privilegiado de la tecnología espacial y también promotor de programas espaciales. La modernización de las Fuerzas Armadas contribuye al desarrollo tecnológico del sector espacial español.

Inicios basados en la colaboración


Satélite separándoseA punto de cumplir su 50 aniversario la industria espacial española goza de buena salud y de un futuro con importantes proyectos y nuevos retos.

Nuestra trayectoria espacial nace hace casi medio siglo, en 1960, de la mano del INTA (Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial) que firma un acuerdo de colaboración con la NASA cuya prioridad era disponer de una red mundial de estaciones que le permitiese un constante seguimiento de sus vehículos espaciales en órbita.

A partir de este acuerdo de colaboración se instala en Maspalomas (Gran Canaria) la primera estación espacial en suelo español que entra a formar parte del programa de vuelos tripulados estadounidense. Tras Maspalomas le seguirán estaciones como las de Robledo de Chavela, Cebreros o Fresnedilla que jugarán un importante papel en la carrera espacial estadounidense de los años 60 y 70 participando en proyectos tan destacados como los Mercury, Gemini y el programa de exploración lunar Apollo. Posteriormente, Robledo de Chavela ha continuado la colaboración con NASA en los programas de exploración del Sistema Solar (Pioneer, Mariner, Viking, exploración de Marte y otros).

Se puede afirmar que España ha estado presente en la aventura espacial desde sus inicios tanto a través de los proyectos desarrollados a nivel internacional como por medio de iniciativas nacionales canalizadas a través del Programa Nacional de Espacio.

"España ha estado presente en la aventura espacial desde sus inicios”

Durante estos primeros años, la participación española en la carrera espacial, está estrechamente vinculada al Ministerio de Defensa a través del INTA. Hasta 1975 los esfuerzos se centran en sentar las bases para una industria aeroespacial nacional, formando equipos de profesionales competitivos y creando el conocimiento científico necesario para el desarrollo de sistemas espaciales. Se diseñan cargas útiles, estructuras, cableado, sistemas de control térmico, antenas de TTC (Telemedida y Telecomando) y mecanismos espaciales. Esta etapa se verá culminada el 15 de noviembre de 1974 con el lanzamiento de INTASAT, el primer satélite artificial científico español.

Por otra parte, a partir del nacimiento de la ESA comienza la participación tanto de la industria como de la comunidad científica en distintos programas europeos, gestionados desde la Comisión Nacional de Investigación del espacio, también ligada al Ministerio de Defensa. Dentro de esta actividad y a partir de la segunda mitad de la década de los 80, el CDTI adquiere un papel relevante en la gestión de la participación española en la ESA. Fruto de estos esfuerzos son los avances en materia de componentes estructurales de fibra de carbono, equipos de radiofrecuencia activa y pasiva, electrónica de potencia eléctrica, gestión de datos a bordo, navegación por GPS, mecánica orbital, capacidad de diseño de circuitos híbridos e integrados o el procesado de imágenes de observación de la Tierra.

satélite en órbitaAprovechando estos desarrollos en 1997 se produce el lanzamiento del MINISAT 01 a cargo del INTA, constituyendo el primer proyecto espacial propio de un minisatélite donde España aplica toda la experiencia adquirida en los programas europeos. Esta experiencia se verá ampliada con la adhesión a diversos programas europeos como ENVISAT, INTEGRAL o SMOS.

Si bien el ámbito espacial goza de especial trascendencia de cara a la investigación científica, éste adquiere vital importancia a nivel estratégico llegando a constituir una seña de identidad para los países más avanzados. Es por este interés estratégico que siempre ha sido, es y seguirá siendo un campo con un fuerte interés en el ámbito de la seguridad y defensa.

En este sentido se han ido perfilando dos líneas de actuación prioritarias a la hora de concentrar esfuerzos y definir los programas nacionales o internacionales en los que colaborar. Por un lado, siempre ha constituido un clara necesidad garantizar la seguridad, disponibilidad e integridad de las comunicaciones gubernamentales por satélite desde el punto de vista del Ministerio de Defensa. Y por otro, adquirir una cierta parcela de protagonismo e independencia en los Programas de Observación de la Tierra por Satélite.

Comunicaciones gubernamentales por satélite para seguridad y defensa


Desde el comienzo de la aventura espacial en España, el Ministerio de Defensa siempre ha anhelado la capacidad de desarrollar y operar satélites propios que permitieran disponer de información de forma global y rápida sin depender de otros sistemas, que si bien son necesarios y de gran utilidad, no aseguran la autonomía estratégica e independencia necesaria en determinadas situaciones o necesidades.

"El sistema español de satélites para uso gubernamental está compuesto por Spainsat y Xtar-Eur en banda X y Ka militar”

Es cierto que el grado de autonomía ha estado vinculado en gran medida al ritmo inversor procedente del ámbito privado e institucional. En esta senda destaca el primer paso dado por el Ministerio de Defensa e HISPASAT con el lanzamiento de los Hispasat 1A y 1B en 1992 y 1993 que incorporaban una carga útil gubernamental para usos de defensa.

En la actualidad el testigo de las comunicaciones gubernamentales ha sido recogido desde julio de 2001 por el operador Hisdesat que bajo las bandas de frecuencia X y Ka militar se ha especializado en garantizar la seguridad de las comunicaciones vía satélite relacionadas con inteligencia, servicios exteriores, seguridad y defensa.

El sistema español de satélites para uso gubernamental está compuesto por dos nuevos satélites en banda X y Ka militar: el Spainsat, ocupando la posición orbital geoestacionaria de 30º Oeste y el Xtar-Eur, colocado en la posición geoestacionaria de 29º Este. Entre ambos abarcan una cobertura de comunicaciones de dos terceras partes de la Tierra, lo que permite dar servicio a cualquier usuario situado entre Denver, EE.UU. y Singapur.

Con esta cobertura el sistema proporciona además comunicaciones de banda ancha punto a punto, punto a multipunto y viceversa para voz, datos e imágenes en América, Europa y Asia incluyendo los océanos Atlántico e Índico.

Trabajando en el arianaLanzado el 11 de marzo de 2006 y puesto en servicio el 24 de abril de ese mismo año, el Spainsat se ha configurado como el satélite titular a la hora de llevar el peso de las comunicaciones militares españolas a nivel global. Éste cuenta con capacidad en bandas X y Ka militar para el Ministerio de Defensa y el resto de capacidad en banda X se ha habilitado a disposición de otros organismos gubernamentales tanto españoles como extranjeros aliados o amigos.

Desde el punto de vista de la investigación y desarrollo hay que destacar la incorporación de una antena plana de apuntamiento electrónico de sus haces. Bautizada como IRMA y desarrollada íntegramente en España, constituye una fiable y avanzada herramienta para proteger de interferencias las comunicaciones vitales. Otro aspecto destacable de Spainsat es que dispone además de un haz fijo sobre España y un haz orientable a cualquier punto visible desde el satélite, en banda Ka militar.

En cuanto al Xtar-Eur, lanzado el 12 de febrero de 2005, entró en servicio el 30 de marzo de 2005. Además de utilizarse como "satélite de emergencia” con una capacidad alternativa en banda X en caso de que ocurriera alguna incidencia con Spainsat, proporciona capacidad única de comunicaciones en las zonas de operaciones de Oriente Medio, donde se concentran los mayores despliegues de fuerzas internacionales hoy en día.

En conjunto, este completo sistema ofrece un total de 26 transponedores de banda ancha y alta potencia completamente compatibles e interoperables con la infraestructura de terminales terrestres en banda X y Ka militar existente en EE.UU., OTAN y Europa. Y además es capaz de trabajar en banda ancha con terminales pequeños como los de comunicaciones en movimiento (satcomms on the move), equipos unipersonales (manpack), pequeños barcos, aeronaves (incluidas las no tripuladas, UAV) o submarinos.

Un sistema bisatelital de este tipo garantiza, al menos hasta 2020 según las estimaciones de Defensa, que todas las necesidades de comunicación militares queden cubiertas y sienta las bases para que en el futuro se puedan desarrollar nuevos sistemas y aplicaciones que puedan satisfacer las demandas estratégicas futuras.

Asociado al programa de comunicación por satélite, el Ministerio de Defensa acordó un plan de retornos industriales directos e indirectos que ha posibilitado la participación de la industria espacial española en distintos satélites fabricados en Estados Unidos, añadiendo capacidad tecnológica a las empresas nacionales lo que les permite competir en el mercado global.

El Programa Español de Comunicación por Satélite, además de proporcionar comunicaciones seguras y fiables para el Ministerio de Defensa y especialmente a nuestras fuerzas armadas destinadas en misiones especiales, presta sus servicios a distintos usuarios nacionales siendo los más destacados los siguientes:

  • Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación mediante la red de comunicaciones seguras.
  • Comunicaciones seguras para el Ministerio del Interior (Guardia Civil) para aplicaciones de seguridad, vigilancia de fronteras y cooperación internacional contra la inmigración ilegal.
  • Comunicación científica del buque de investigación oceanográfica Hespérides del Ministerio de Ciencia e Innovación.


En el ámbito internacional los usuarios más destacados son:

  • Gobierno norteamericano, a través de los Departamentos de Defensa, de Estado y distintas agencias clasificadas que utilizan los servicios del sistema en distintas partes del mundo.
  • Ministerio de Defensa belga y Ministerio de Defensa danés para sus comunicaciones seguras por satélite.

Programa de Observación de la Tierra por Satélite

La participación de España en este particular dominio de la utilización del espacio se puede decir que comienza con nuestra adhesión en 1988 al programa plurinacional Helios liderado por Francia y al que Italia también contribuye. A través de este programa el 7 de julio de 1995 se lanza el primer satélite de la serie (Helios 1A) y posteriormente en 1999 se lanzó el Helios 1B hecho que confirma la entrada de nuestro país en el exclusivo y selecto club de aquellas potencias que disponen de sus propios datos e imágenes de la Tierra por medio de observación espacial.

"PNOT consistirá en el lanzamiento de dos satélites, PAZ e INGENIO coordinados bajo un único sistema”

España ha continuado participando en la segunda fase del Programa Helios, denominado Helios 2, cuyo primer satélite Helios 2A fue lanzado en diciembre de 2004. Asimismo, España participa en el programa europeo denominado Pleiades, de uso tanto civil como militar.

A pesar de los numerosos proyectos en los que hemos estado inmersos, siempre se ha demandado una mayor independencia en aras de una soberanía espacial e independencia operativa en relación con otros socios europeos. Esta ansia y afán tiene su recompensa en 2007 con el anuncio de un Plan Nacional de Observación del Territorio (PNOT) por satélite íntegramente nacional.

El programa consistirá en el lanzamiento de dos satélites, PAZ e INGENIO coordinados bajo un único sistema, en el que Hisdesat será la operadora y explotadora de ambos satélites, en colaboración con el INTA que aportará el segmento terreno. El sistema de satélites del PNOT dispondrá de las dos tecnologías actuales de observación espacial, óptica y radar, y será financiado tanto por el Ministerio de Industria (190 millones de euros) como por el de Defensa (135 millones de euros) y la propia Hisdesat (aproximadamente 25 millones de euros).

Antena de comunicacionesEl satélite denominado INGENIO, dotado con sensores ópticos, ha sido ideado para usos principalmente civiles, siendo financiado dentro del marco de la contribución española a la ESA. El satélite PAZ, dotado con tecnología de radar de apertura sintética será destinado fundamentalmente a aplicaciones de seguridad y defensa. Aunque cada satélite ha sido diseñado para satisfacer las necesidades de un sector concreto, dado que es un sistema propio se podrá realizar un uso dual, es decir, tanto civil como militar.

Esta versatilidad de uso hace que los potenciales usuarios sean tan variados como los Ministerios de Defensa, Fomento, Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Ciencia e Innovación, Economía, etc. y otros estamentos del Estado como comunidades autónomas y ayuntamientos, que puedan beneficiarse del hecho de disponer de un sistema de satélites propio.

En cuanto a las aplicaciones previstas para el Programa, éstas son múltiples. Por un lado podemos citar las propias de defensa como simulación de operaciones militares, inteligencia, vigilancia de la superficie terrestre, control táctico, verificación de tratados internacionales y control fronterizo o la lucha contra la piratería que hoy en día tanto preocupa a los estados. Y por otro, podemos encontrar otras más civiles como control de recursos naturales, evaluación de catástrofes, incendios forestales o control de contaminación, así como cartografía de alta resolución, urbanismo y ordenación del territorio.

Es necesario poner de manifiesto el decisivo compromiso del Ministerio de Defensa y el Ministerio de Industria para la puesta en marcha de este ambicioso programa (con una inversión global de 350 millones de euros) y que proporcionará importantes beneficios, entre los que destacan los siguientes:

  • Estratégicos: además de proporcionar independencia operativa a España, permitirá gestionar con productos y servicios la contribución nacional al programa europeo GMES (Global Monitoring for the Environment and Security) y será un recurso de negociación con otros países.
  • Industriales: la componente de I+D+i en este desarrollo permitirá posicionar a la industria nacional para liderar programas europeos.
  • Sociales: el Gobierno dispondrá de un instrumento de primer nivel tecnológico con un potencial de aplicación en los campos de seguridad y defensa, control de riesgos, gestión medioambiental y de recursos, etc.


Con la puesta en marcha del Programa Nacional de Observación de la Tierra por Satélite:

  • España sería el primer país europeo en disponer de un sistema dual de observación (óptico y radar) y de doble uso (civil y militar).
  • Con este nuevo programa espacial y con los que ya están operativos, España dispondrá de cuatro satélites para atender sus necesidades tanto en el campo de la observación de la Tierra como en el de las comunicaciones por satélite, situándose así en un primer nivel mundial en cuanto a recursos espaciales.
  • Se consigue autonomía y versatilidad operativa en la obtención de información en los campos estratégicos, tácticos y de seguridad.
  • Se posibilita un salto cualitativo en la posición de la industria nacional y de todo el sector espacial en un mundo cada vez más globalizado.

Navegación por satélite

El sistema de navegación global por satélite, denominado Galileo, surge en la Unión Europea ante la necesidad de una mayor seguridad, integridad y autonomía respecto a los sistemas operativos actuales como el GPS norteamericano y el GLONASS ruso, con los que pretende ser interoperable.

"España será el primer país europeo en disponer de un sistema dual de observación (óptico y radar).”

La importancia de este sistema radica en que no sólo responderá a las demandas estratégicas y comerciales europeas sino que superará las prestaciones de los ya existentes al facilitar al usuario calcular su posición con un receptor que utilizará satélites de distintas constelaciones. Es decir, al proporcionar dos frecuencias en su versión estándar, Galileo podrá ofrecer una ubicación en el espacio en tiempo real con una precisión del orden de metros, algo sin precedentes en los sistemas actuales.

Además la red de satélites Galileo (36 en total) estarán en órbitas ligeramente más inclinadas hacia los polos que los actuales con lo que sus datos serán más exactos en las regiones cercanas a los polos.

Construcción de un SatéliteEl 8 de diciembre de 2005 se lanzó con éxito el primer satélite Galileo, el Giove-A (Galileo in-orbit validation element), y el 25 de abril de 2008 se lanzó el segundo de los satélites de prueba. El proyecto Galileo se ha convertido ya en global con la entrada de China en 2004 y de Israel e India en 2005.

El Ministerio de Defensa está interesado en este programa para las aplicaciones de alta precisión en el modo restringido. La Unión Europea está intentando hacer realidad un proyecto tan productivo y útil como Galileo para el que se estima que en 2025 el volumen de negocio alcanzará 135.000 millones de euros, generando 125.000 puestos de trabajo directo, unas cifras que ponen de manifiesto el potencial de este ambicioso proyecto que cuenta con una inversión de 4.500 millones de euros.

En resumen, el espacio ha estado ligado a Defensa desde sus orígenes y la perspectiva futura es que la implicación del Ministerio de Defensa en las aplicaciones espaciales sea cada vez mayor debido al valor estratégico que proporciona el espacio para la seguridad y la defensa.




Asociación Española de Empresas del Sector Espacial • info@proespacio.org • Apartado de correos, 9 - 28760 Tres Cantos