Viernes 18 de Mayo de 2012
fecha de publicación 10-12-2009

Carme Chacón Piqueras, Ministra de Defensa

Carmen Chacón, ministra de defensaMinistra de Defensa, es licenciada en Derecho y, entre otras responsabilidades, ha sido profesora de Derecho Constitucional de la Universidad de Girona, Vicepresidenta Primera del Congreso de los Diputados y Ministra de Vivienda antes de ocupar la cartera de Defensa. El Ministerio de Defensa no sólo es un importantísimo usuario de la tecnología espacial, sino también uno de los principales promotores de su desarrollo en España, tanto a través de los programas espaciales de Defensa, como por la adscripción del INTA a su departamento, entidad de referencia en el I+D+i aeroespacial en España. En este número de InfoEspacio, Dña. Carme Chacón, a través de esta entrevista responde a las preguntas planteadas por las empresas miembro de ProEspacio sobre la relevancia y prioridades para Defensa en la actividad espacial.

1. ¿En qué medida contribuyen los sistemas espaciales a las misiones de las Fuerzas Armadas del siglo XXI y en particular el Sistema Nacional de observación de la Tierra?

Los sistemas espaciales aportan una tecnología esencial para la sociedad en su conjunto y son hoy imprescindibles para las Fuerzas Armadas. La tecnología espacial nos dota de sistemas de comunicaciones independientes y seguros y de capacidades de observación de la Tierra que resultan vitales para la labor que las FAS tienen atribuida tanto en el interior de nuestro territorio como en las misiones en el exterior.

Y además de contribuir al mejor cumplimiento de las misiones de las FAS y a la seguridad de sus efectivos, benefician al conjunto de la sociedad, constituyendo un paradigma de tecnología dual de aplicaciones civiles y militares. El Programa Nacional de Observación de la Tierra es un magnífico ejemplo de ello. Este programa, con dos satélites integrados en un único sistema, dotará a España de una ventaja diferencial única en Europa. La información obtenida permitirá conocer mejor nuestro planeta, evaluar los efectos del cambio climático, mejorar el control de recursos naturales y realizar un mejor seguimiento de incendios forestales u otros desastres naturales.

2. ¿Cree que para la estrategia de seguridad nacional, mucho más allá del tradicional concepto de Defensa Nacional, pueden ser de singular importancia los sistemas espaciales?

Sin duda, junto con otros instrumentos del Estado, pero los sistemas espaciales tienen una importancia crucial. La estrategia de seguridad nacional tiene que hacer frente a nuevas amenazas surgidas en los últimos años, desde el terrorismo internacional hasta las mafias que controlan el crimen organizado. Para la puesta en práctica de dicha estrategia hay que contar, sin ninguna duda, con las tecnologías espaciales que permiten proteger infraestructuras y suministros críticos, mejorar la vigilancia y el control de mercancías y personas en frontera e involucrar recursos de todas las administraciones entre las que, por supuesto, está Defensa. En este ámbito, los sistemas espaciales, en particular los de observación, como el satélite PAZ, pueden contribuir en gran medida a dicha estrategia de seguridad más amplia en casos como por ejemplo la vigilancia de nuestras fronteras marítimas y detectar, con un alto grado de exactitud, las planeadoras o los buques que utilizan narcotraficantes o quienes se dedican al tráfico ilegal de seres humanos.

La estrategia responderá a un nuevo enfoque integral de la seguridad desde el conjunto de las instituciones del Estado, poniendo en común objetivos y recursos para afrontar con eficacia tanto el análisis de riesgos, la definición de objetivos y prioridades estratégicas, la determinación de capacidades, la coordinación y planificación de esfuerzos, y todo ello orientado tanto a las tareas de prevención como las de intervención. En cualquier ámbito de los citados los sistemas espaciales tienen mucho que aportar.

3. El Gobierno de España ha puesto en marcha en los últimos años programas nacionales espaciales propios de interés para Defensa, como los satélites gubernamentales de comunicaciones y los satélites de observación Ingenio y, sobre todo, PAZ. ¿Proseguirá esta apuesta nacional?

Desde el punto de vista del Ministerio de Defensa, el panorama desde 2005 ha tenido un cambio espectacular. Este Gobierno ha apostado por situar a España entre los principales actores europeos en materia del Espacio, mediante una gran inversión en tecnologías propias que nos doten de independencia y autonomía. La situación en comunicaciones gubernamentales se ha transformado radicalmente desde el lanzamiento del satélite Xtar-Eur en 2005 y del Spainsat un año después, y nuestras representaciones diplomáticas y nuestros contingentes en operaciones de paz son hoy sus beneficiarios directos, entre otros.

El Programa Nacional de Observación de la Tierra es un nuevo avance. Quiero destacar que hablamos de programas de largo recorrido tanto por su desarrollo como por sus efectos. Por ejemplo, el PNOT nace en 2007, en febrero de 2008 se acuerda en Consejo de Ministros la financiación del satélite Paz y en noviembre asisto a la firma del contrato entre Hisdesat, como operador y propietario, y EADS CASA Espacio como fabricante, que va a suponer una inversión de 160 millones de euros de los que Defensa aporta 135.

La apuesta por sistemas propios tanto de telecomunicaciones como de observación persigue la cobertura de necesidades gubernamentales y sociales y también la capacitación de nuestra industria nacional, lo que, de por sí, es también un objetivo estratégico. Esta capacidad espacial propia nos permite además ponerla a disposición de nuestros aliados en el contexto de colaboraciones multilaterales, como el programa MUSIS, el MGCP y la iniciativa GMES, gracias a los cuales España y su industria adquieren un mayor peso internacional.

4. España cuenta con dos operadores nacionales de satélites de telecomunicaciones, HISPASAT e Hisdesat, este último dedicado a comunicaciones gubernamentales de especial interés para Defensa. Desde el punto de vista industrial, no cabe duda de que estas iniciativas han contribuido de un modo significativo a la capacitación tecnológica. ¿Qué importancia tiene desde el punto de vista de usuario que España cuente con operadores nacionales?

El hecho de que España cuente ya con dos operadores nacionales de sistemas de telecomunicaciones satelitales indica que tenemos empresas económica e industrialmente solventes y tecnológicamente avanzadas. En concreto, para el Ministerio de Defensa disponer, como usuario, de un operador especializado en servicios gubernamentales por satélite, como Hisdesat, es una garantía para atender los requisitos de seguridad y defensa con la máxima eficacia. Además estos servicios son utilizados por otros países aliados y amigos, como es el caso de los gobiernos de EE.UU., Dinamarca o Bélgica, lo que es un buen indicador del nivel alcanzado por España en un sector como éste de la más alta tecnología.Carmen Chacon
5. ¿Dónde se centrarán las prioridades de sistemas espaciales para Defensa, una vez estén en servicio estos nuevos sistemas nacionales de observación?

Los esfuerzos para la puesta en marcha de estos programas no finalizan, ni mucho menos, con su fase de aprobación. La prioridad está puesta ahora en el necesario y vital seguimiento de su desarrollo a fin de garantizar el cumplimiento de los elevados requisitos establecidos. Es imprescindible también complementar la infraestructura en vuelo con las estaciones en tierra y poner en valor todo el conjunto con una adecuada explotación y utilización operativa por parte de las Fuerzas Armadas, así como en un contexto de colaboración internacional con nuestros aliados al que me refería antes.

En esta fase, por otro lado, también abordaremos la planificación de futuros sistemas, tanto recurrentes que pudieran mejorar la cobertura del territorio y dar continuidad tras la finalización de la vida útil de los primeros satélites, como de futuras generaciones de sistemas satelitales. Se trata de una apuesta estratégica a largo plazo que vamos a continuar.

6. ¿Consideran una prioridad el desarrollo de tecnologías espaciales en el ámbito de la I+D+i propugnada y sufragada desde Defensa? ¿Qué papel juega el INTA en este desarrollo?

Sin duda las tecnologías espaciales son prioritarias para el Ministerio de Defensa, quien mantiene un protagonismo histórico muy activo en el campo aeroespacial. El espacio y sus tecnologías son una prioridad en toda nación avanzada. La inversión del Ministerio en las últimas décadas en materia espacial supera la cuantía de 800 millones de euros. Esta inversión en el espacio tiene un enorme componente de investigación y desarrollo tecnológico. Y tenemos pruebas claras de nuestra apuesta por la vanguardia tecnológica, como la incorporación de antenas avanzadas en nuestros satélites de comunicación, la apuesta por la tecnología radárica para complementar otros sistemas de observación, por citar ejemplos de elementos embarcados o, ya en tierra, podríamos citar los sistemas de comunicación vía satélite en movimiento. Estos programas y estas tecnologías no podrían conseguirse sin que Defensa contara con un instituto de la trayectoria y el prestigio del INTA que, por otro lado, desempeña un papel de gran importancia en el sistema nacional de I+D+i en áreas como la aeronáutica, materiales, energías y como centro de ensayos. En este campo el sector público también cuenta con la empresa INSA, participada al 100% por el INTA, y el trabajo que realiza en ingeniería, en asistencias técnicas, en desarrollo de nuevos productos y su acreditada experiencia con NASA y la Agencia Espacial Europea en la operación de estaciones terrenas de seguimiento.

7. ¿Qué papel está desempeñando el Ministerio de Defensa en la puesta en marcha de futuros servicios basados en Galileo y en particular en el servicio gubernamental PRS (Public Regulated Service)?

Como es sabido el proyecto Galileo, en el que participa muy activamente España, tiene un enfoque y un ámbito de aplicación preferentemente civil. Sin embargo, una de sus aproximaciones es su potencialidad en servicios PRS a usar por administraciones, organizaciones y agencias de naturaleza pública. Desde esta perspectiva, un uso para la defensa de las capacidades de Galileo es una posibilidad que debería estar en línea con los requerimientos y especificaciones militares, en el marco amplio de la seguridad y la defensa.

8. La posición del Ministerio en relación con la industria de Defensa va generalmente mucho más allá que lo que correspondería a un mero papel de usuario, por su carácter estratégico. ¿Qué papel tiene Defensa en relación con la industria espacial?

La iniciativa pública y el Ministerio de Defensa están en el origen y primer desarrollo del sector espacial, en España y en todo el mundo. Hoy la iniciativa privada es esencial en todos los campos, y el impulso público continúa siendo imprescindible para cubrir necesidades relacionadas con la seguridad, para afrontar grandes inversiones, para desarrollar I+D+i sin la presión de una rentabilidad inmediata. Y es importante destacar que siempre los proyectos públicos en este campo son generadores de actividad empresarial privada.

En cualquier caso, a nadie se le escapa el inmenso y acreditado interés que por este sector industrial y tecnológico muestran el Ministerio de Defensa y otros departamentos de la Administración.

Dentro de nuestras prioridades se encuentra el seguimiento y potenciación de estas industrias, con vistas a garantizar los suministros de bienes y servicios necesarios para el cumplimiento de las misiones de las FAS, y también dotar a la base industrial y tecnológica española y potenciar su participación en programas internacionales en los que participe España, beneficiarse de los acuerdos de cooperación industrial y aumentar su competitividad y capacidad exportadora.

La capacitación de la industria espacial y de otras industrias proveedoras de sistemas para la defensa y seguridad es una cuestión de singular interés para el Ministerio. En el sector espacio confluyen una diversidad de factores como la utilización intensiva de las
últimas tecnologías, la necesidad de colaboración internacional con nuestros aliados y sus industrias y un alto interés estratégico en seguridad y defensa.

9. ¿Qué se está haciendo desde el Ministerio para coordinar esfuerzos de desarrollo producto entre DGAM, proveedores tecnológicos y empresas?

Una de las prioridades del Ministerio, en concreto de la Secretaría de Estado y de su Dirección General de Armamento y Material, es potenciar la política industrial y el fomento de la base industrial y tecnológica española asociada a la defensa y seguridad. Son varios los mecanismos elegidos para ello. Uno de ellos es el diálogo continuo entre los responsables del Ministerio y el sector industrial. Llevamos ya casi un año, por ejemplo, realizando jornadas informativas periódicas con la industria, organizadas por la Secretaría de Estado de Defensa y la DGAM, que abarcan y tratan las principales áreas de su competencia. Estas jornadas y esta política más amplia de comunicación y transparencia no tienen precedentes.

10. ¿Cuál es la estrategia de retorno tecnológico del Ministerio?

España ha conseguido dotarse de una industria moderna, fiable y competitiva, gracias en buena parte al esfuerzo inversor en programas de modernización de las Fuerzas Armadas realizado en las últimas décadas por el Ministerio de Defensa. Este esfuerzo ha hecho que España haya pasado de ser un país meramente receptor de retornos a ser un colaborador de primer nivel en programas internacionales de cooperación a los que aportamos nuestras capacidades y tecnologías de nicho. Una parte importante de nuestras exportaciones de material de defensa responde precisamente a la participación de empresas españolas en programas multinacionales, empresas públicas y privadas, punteras en determinados sistemas y productos. Hemos superado claramente la fase de mero retorno tecnológico por participar o adquirir un sistema y hoy además contribuimos y aportamos valor añadido al conjunto.




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