Viernes 18 de Mayo de 2012
fecha de publicación 28-02-2011

Antonio Gibert Oliver

Antonio GilbertEl General de Brigada Antonio Gibert Oliver, nació en Mallorca en el año 1955 e ingresó en el Ejército del Aire en el año 1973. Finalizó los estudios en la Academia General del Aire en el año 1977, fecha en que alcanzó el empleo de Teniente del Arma de Aviación.
Además de los destinos específicos en el Ejército del Aire (Ala 14, Ala 23, Escuela Superior del Aire, Centro Logístico de Material de Apoyo...), ha estado destinado en el Estado Mayor de la Defensa en tres ocasiones (División de Inteligencia- Sección de Imágenes del Sistema Helios, Jefatura de Sistemas- Jefe del Centro de Gestión del Sistema Conjunto de Telecomunicaciones Militares, y actualmente como General Jefe de la División CIS y de la Jefatura de Sistemas y Programas del EMAD). Es el representante nacional ante el Nato Command, Control and Consultation Board (NC3B).
Ha realizado, entre otros, los Cursos de Estado Mayor del Aire, Estados Mayores Conjuntos y Curso de Altos Estudios de la Defensa Nacional, además de otros muchos de carácter específico y técnico.
Goza de gran experiencia en los campos operativo, técnico-operativo, logístico, enseñanza y Estado Mayor. Está en posesión de diversas condecoraciones y recompensas.

La implantación de los satélites de comunicaciones en la sociedad ha significado una gran revolución, facilitando el acceso de los ciudadanos a las nuevas tecnologías y a la globalización de la sociedad. ¿Puede darnos su opinión de cómo se benefician nuestras Fuerzas Armadas de esta
tecnología?

Hoy en día, el establecimiento de un sistema global de comunicaciones estratégicas disponible H24 es una necesidad dentro del ámbito de las Fuerzas Armadas (FAS). Para satisfacerla, se hace imprescindible el uso de satélites de comunicaciones. En este sentido, las FAS se benefician del rápido progreso que experimenta la tecnología del sector a través del esfuerzo continuo dedicado para la modernización de sus comunicaciones.
Sin embargo, frente a los sistemas civiles, las redes por satélite que soportan las comunicaciones estratégicas, tienen características particulares por las que surgen requisitos más estrictos, tanto desde el punto de vista operativo, (y ahí podríamos hablar de seguridad, flexibilidad, movilidad, fiabilidad, facilidad en el mantenimiento), como desde el punto de vista de servicios (comunicaciones de voz y datos seguras, inmunidad a interferencias que obstaculicen la comunicación, nuevos servicios demandados como telemedicina, etc). En este sentido, los satélites de comunicaciones, presentes en las FAS desde los años 90, han proporcionado una serie de ventajas fundamentales: capacidad de ejercer de manera eficiente la función de mando y control (en el ámbito de la Seguridad y Defensa, en misiones de paz y ayuda humanitaria, etc.), rapidez en los despliegues en aquellas zonas carentes de infraestructuras, facilidad de movimiento de nuestras fuerzas, prestación de servicios para la mejora del bienestar y la moral de nuestras fuerzas, etc.
Por todo lo anterior, podemos decir que las Fuerzas Armadas no sólo son un usuario de la tecnología espacial necesaria para establecer comunicaciones estratégicas dentro y fuera del territorio nacional, sino que con su modernización contribuyen activamente al desarrollo tecnológico del sector espacial español.

Los satélites de comunicaciones constituyen en algunos casos la única solución para comunicar de forma segura con nuestros despliegues en el exterior en zonas con infraestructuras de telecomunicaciones poco desarrolladas o inexistentes. ¿Puede darnos algunos ejemplos de esta situación con los despliegues en zona de operaciones?

Efectivamente el satélite es un pilar imprescindible que soporta las comunicaciones estratégicas de las operaciones que nuestras tropas están realizando actualmente en el exterior de nuestras fronteras. Tal es el caso de zonas de operaciones muy alejadas del territorio nacional o aliado, muy distantes entre sí, o sin infraestructura civil en la que apoyarse para desplegar una red de comunicaciones.
Actualmente y sin excepción, en todas las misiones exteriores en las que participan nuestras tropas se dispone de medios satélites suficientes que garantizan a las fuerzas desplegadas, tanto el acceso a los medios de mando y control como a servicios de moral y bienestar (welfare). Un claro ejemplo, podría ser el despliegue en Afganistán y en Líbano de diversos terminales satélite, entre ellos el SOTM (Satcom On-The-Move) que proporciona a nuestras tropas la capacidad de disponer de comunicaciones satélite con el vehículo en movimiento, los terminales portátiles DAMA manpack que proporcionan capacidad mediante acceso bajo demanda de comunicaciones de voz y datos de baja velocidad o los terminales TLB-50 para volúmenes de tráfico de voz y datos de mayor envergadura.
Otro ejemplo, podría ser el despliegue de las fragatas en el Índico durante la operación Atalanta contra la piratería y como ejemplo más reciente mencionar la misión que se está llevado a cabo en Haití a causa del terremoto del pasado enero.

BMR

El nuevo sistema de comunicaciones seguras por satélite basado en el sistema de Hisdesat (Spainsat y Xtar-Eur) lleva en funcionamiento 5 años. ¿Cómo valora esta experiencia en las comunicaciones seguras por satélite de nuestras Fuerzas Armadas en este
periodo?

La experiencia ha sido totalmente positiva. Es importante destacar que el empleo de los satélites Spainsat y Xtar-Eur, cuyo segmento espacio es gestionado por Hisdesat, ha permitido al Ministerio de Defensa una total independencia a la necesidad de establecer comunicaciones satélite seguras. Al respecto, son muchas las ventajas proporcionadas por el satélite Spainsat para uso exclusivamente gubernamental, complementado por el satélite Xtar-Eur en configuración redundante, ya que el disponer de una flota propia permite mantener una autonomía estratégica en cualquier situación.
Así mismo, tampoco se renuncia a la utilización de satélites comerciales, por lo que las FAS también cuentan con capacidad de comunicaciones en banda Ku, implementada a través de terminales SATCOM bibanda (X y Ku).
Antes se han apuntado las necesidades particulares de los sistemas de comunicaciones gubernamentales y las consecuencias que éstas tienen en el diseño de satélites, estaciones de anclaje y terminales. En este sentido, se exige que los sistemas sean flexibles, para poder adaptarse a escenarios muy cambiantes; con alto grado de supervivencia, con facilidad de operación, mantenimiento y despliegue (en el caso de los sistemas tácticos) y por supuesto, que sean robustos y que soporten comunicaciones seguras. A este respecto, mencionar que tanto el segmento espacio soportado por los satélites Spainsat y Xtar-Eur, como el segmento terrestre formado por terminales y estaciones de anclaje desarrollado dentro del ámbito de SECOMSAT (Sistema Español de COMunicacions Militares por SATélite), satisfacen plenamente las necesidades anteriores.

Los nuevos satélites Spainsat y Xtar-Eur incorporan mejoras sustanciales en cuando a ancho de banda, potencia o incremento de cobertura. ¿Qué aplicaciones específicas se han beneficiado de las mejoras incorporadas?

Respecto al ancho de banda, es importante señalar que además de la capacidad de comunicación en banda X, el satélite Spainsat dispone también de carga útil en banda Ka, con lo que se abre una vía de desarrollo de terminales SATCOM que permitan explotar dicha capacidad. Así mismo, otro recurso que permite doblar la capacidad del sistema es la reutilización de frecuencias con distinta polarización. De esta manera, dentro de SECOMSAT se están adquiriendo terminales capaces de trabajar con ambas polarizaciones (circular a derechas y circular a izquierdas), al mismo tiempo que se está dotando a las estaciones de anclaje de esa misma capacidad. Todas estas mejoras en ancho de banda repercuten directamente sobre un aumento de la capacidad del sistema de manera que es posible transmitir más cantidad de información y con ello soportar nuevos servicios.
En cuanto a las mejoras en potencia en el satélite, han supuesto una disminución del peso en los terminales terrestres y, por ende, su coste. El ejemplo más claro es el del terminal submarino.
En cuanto a la cobertura, los dos satélites, Spainsat situado en posición orbital de 30º Oeste y Xtar-Eur a 29º Este en la órbita geoestacionaria, proporcionan una capacidad de cobertura que nos posibilita desplegar terminales desde Denver hasta Singapur. Las posiciones actuales de los satélites nos permite tener una importante zona de solape en nuestra principal zona de interés, proporcionándonos además de capacidad, redundancia en caso de cualquier contratiempo en alguno de los satélites. Por tanto, la cobertura tampoco es un problema hoy en día.
Para el operativo, al menos para mí, lo mejor de los satélites Spainsat y Xtar-Eur, es su densidad de potencia en superficie, que es espectacular, lo cual nos permite operar con antenas muy reducidas (submarinos, mampacks, SOTM).

Las necesidades de comunicaciones por satélite crecen de forma sustancial en todos los ámbitos de su utilización. ¿Detecta usted el mismo crecimiento en la demanda de estas capacidades dentro del Ministerio de Defensa?

Por supuesto que sí. El Programa SECOMSAT, que es el que canaliza las inversiones del Ministerio de Defensa en lo que a terminales para comunicaciones satélite respecta, ha visto cómo en los últimos años, las necesidades de los Ejércitos han crecido de manera importante. Un claro ejemplo es el papel que este tipo de comunicación y los terminales juegan en las misiones de las FAS en las misiones en el exterior. No podemos olvidar las posibilidades que la comunicación satélite ofrece a los buques de la Armada en operaciones y salidas a la mar, donde es difícil encontrar otro medio de comunicación que presente las características de disponibilidad, ancho de banda, seguridad, etc. ofrecidas por el satélite. Lo mismo ocurre en las operaciones fuera de área, donde la infraestructura es nula o muy deficiente.
Las operaciones tienen un componente tecnológico cada vez más acentuado. Se demandan comunicaciones con mayor ancho de banda, lo que implica tener terminales con mayores capacidades y más capacidad disponible en los satélites. Desde la División CIS estamos permanentemente trabajando para satisfacer las nuevas necesidades de los usuarios, de forma racional y de acuerdo con los recursos disponibles. No cabe duda que el satélite tiene un gran futuro en el ámbito de la Defensa.

¿Nos podría comentar algunas novedades en cuanto a los terminales terrestres?

Antena SOTMQuizás la mayor novedad aparecida en los últimos años en los terminales satélite hayan sido los terminales SOTM (Satcom On-The-Move) o terminales satélite para comunicaciones en movimiento: las FAS han apostado fuerte por dichos terminales que van montados en vehículos RG-31, LMV, Piraña, etc.
Pero como las aceleraciones angulares de las antenas, nos limitan el tamaño de las mismas, y por tanto el ancho de banda, estamos trabajando en los requisitos operativos para una estación multiportadora "Satcom At the Quick Halt (SATH)". Su principal característica es que la puesta en servicio del terminal se realiza de forma automática en un corto espacio de tiempo y en principio solo durante el tiempo que sea necesario para la comunicación.
Para los próximos años se está estudiando el diseño de terminales manpack de reducido tamaño, la evolución de la red MANPACK-DAMA actual, e incluso terminales en banda Ka que se emplearán para difusión de la información a varios usuarios de forma simultánea.
En el caso de los terminales navales, y aunque no se trate estrictamente de una novedad, mencionar el caso de los terminales satélite para submarinos. Los submarinos de la serie S-70, e igualmente contemplados para la próxima serie S-80, están siendo dotados de terminales satélite, lo cual les proporciona una capacidad destacable.

El satélite Spainsat dispone a bordo de una nueva tecnología en antenas reconfigurables electrónicamente. ¿Puede decirnos las ventajas de su incorporación y los resultados obtenidos hasta ahora?

El satélite Spainsat dispone de una antena reconfigurable (IRMA) desarrollada al 100% por la industria española INTA y CASA, lo cual es motivo de orgullo. La principal ventaja que la antena IRMA aporta es que hace al satélite más robusto frente a posibles interferencias malintencionadas por parte de un usuario que pretendiera dejar fuera de servicio nuestras comunicaciones. La antena IRMA es capaz de localizar geográficamente la interferencia y combatirla. Para ello modifica su diagrama de radiación hasta que la interferencia no afecta al satélite, haciendo posible que el usuario pueda seguir disponiendo del servicio de forma normal.
Desde el punto de vista operativo, este tipo de antenas aumentan la flexibilidad del enlace satélite, al posibilitar, por ejemplo, la reconfiguración de haces desde las estaciones de anclaje. Además, un factor muy importante es que este tipo de antenas ofrecen un valor añadido de protección frente a una posible perturbación de las comunicaciones y situaciones de guerra electrónica, que en otro caso supondrían la inutilización de las comunicaciones satélite y por ende de todo el sistema de comunicaciones.

Como usuarios de servicios de comunicaciones por satélite y conociendo las necesidades futuras, cuáles son las innovaciones tecnológicas que considera necesarias para poder satisfacer sus necesidades futuras. ¿Hacia dónde cree que debería enfocarse la industria de los satélites de comunicaciones?

Aquí hay que diferenciar los satélites de comunicaciones militares, de otros satélites de comunicaciones de los que no soy el más idóneo para hablar.
En los satélites de comunicaciones militares privan otros aspectos. Miré Vd por ejemplo por qué preferimos la banda X. Porque técnicamente está mucho mejor adaptada a la acción militar. Es más resistente a la lluvia y nos permite ir a zonas tropicales, tiene haces globales y por tanto disponible en medio de los océanos y otras zonas desérticas. La polarización es circular lo cual evita reflexión y facilita los terminales OTM y las aeronaves, ya que no necesita control de la polarización. Tiene haces orientables que concentran la potencia en las zonas de conflicto, permitiendo al combatiente terminales más ligeros y pequeños. En resumen está hecha para lo militar.
Pues cuando hablamos de futuro, no creo vaya a ser de otra forma. La adaptación a lo militar es la clave. Necesitamos mucho más ancho de banda, por lo tanto hay que irse a frecuencias más altas y ahí está la banda Ka militar, por supuesto con polarización circular. Necesitamos la total redundancia en la función de anclaje entre todas las estaciones fijas de la metrópoli y la sinergia del segmento terreno proyectado al teatro de operaciones, y ahí está el proceso a bordo y más concretamente la conmutación IP en el satélite (IPoS). Necesitamos repartir el recurso segmento espacio (ancho de banda y potencia) de una forma mucho más eficiente, asignando a cada terminal en cada instante, la potencia y el ancho de banda necesario según la calidad de servicio (QoS) instantánea requerida, y para ello necesitamos no solo la inteligencia del sistema de banda base del segmento terreno, sino también nuevas capacidades multispot en los satélites, que además nos permita repetición de frecuencias y una mayor eficiencia espectral.
La tecnificación y robotización de las operaciones nos está demandando ya nuevos requerimientos. Ahí están ya en las operaciones los UAV,s (aeronaves no tripuladas) que demandan grandes anchos de banda para descargar la información recogida, o las aeronaves tripuladas que demandan ya comunicaciones satelitales de banda ancha. Ahí está el Plan Nacional de Observación de la Tierra, con el satélite PAZ de observación radárica e INGENIO de observación óptica, que precisan también de un sistema de difusión por satélite (SDS) para poder difundir de forma segura y todo tiempo enormes volúmenes de información.
Ese es el futuro para nosotros: más banda X, más banda Ka militar, proceso a bordo, conmutación IP en el satélite (IPoS), más potencia (PIRE) que permita terminales aún más pequeños en tierra, antenas activas y multispot que nos salvaguarden de la acción del posible adversario, ampliar la cobertura y redundancia del sistema con nuevos satélites y sobre todo, disponibilidad, 365 días al año y 24 horas al día, allí donde nada hay y nadie quiere ir.




Asociación Española de Empresas del Sector Espacial • info@proespacio.org • Apartado de correos, 9 - 28760 Tres Cantos